Contenido y Carácter

Enero 5, 2009

Semántica Insensible: Tests de Sensibilidad Contextual

Una de las objeciones centrales de Insensitive Semantics en contra del Contextualismo es que éste es empíricamente inadecuado. La objeción puede ser reconstruida de la siguiente manera:

(P1) Una expresión lingüística e es semánticamente sensible al contexto sólo si los hablantes competentes tienen ciertas intuiciones sobre las oraciones que contienen a e.

(P2) Si una teoría semántica T incluye entre las expresiones semánticamente sensibles al contexto a una expresión e’ acerca de la cual los hablantes competentes no tienen las intuiciones en cuestión, T es empíricamente inadecuada.

(P3) Tanto el Contextualismo Radical como el Moderado incluyen en el conjunto de expresiones lingüísticas semánticamente sensibles al contexto una serie de expresiones sobre las cuales los hablantes competentes no tienen las intuiciones relevantes.

(C) Tanto el Contextualismo Radical como el Moderado son empíricamente inadecuados.

Pero, ¿cuáles son las intuiciones a las que Cappelen y Lepore se refieren? Las intuiciones en cuestión tienen que ver con los resultados de tres tests que los autores diseñan. Según ellos, toda expresión genuinamente sensible al contexto debería pasar dichos tests y todo hablante competente debería estar de acuerdo con el resultado de los mismos. A decir de Cappelen y Lepore, el resultado de este ejercicio es el siguiente: todas las expresiones que el Minimalismo Semántico (la teoría que Cappelen y Lepore defienden) cataloga como semánticamente sensibles al contexto pasan los tres tests. En contraste, las expresiones que el Contextualismo añade a la lista de dichas expresiones no pasan los mismos.

Muy brevemente, los tests son los siguientes:

Test 1: Las expresiones sensibles al contexto tienden a bloquear los reportes desentrecomilladores inter-contextuales indirectos.

Por ejemplo, supongamos que yo emito la siguiente oración: ‘Yo estoy escribiendo este post.’ Si tú reportaras mi emisión diciendo ‘Eduardo dice que yo estoy escribiendo este post’, lo que dirías sería falso. En otras palabras, si tu reporte fuera desentrecomillador inter-contextual indirecto, tu reporte sería falso. En general, puesto que ninguna oración S que contiene ‘yo’ puede ser correctamente reportada por un hablante que no sea el emisor original de S sin cambiar el pronombre personal ‘yo’, esto pondría en evidencia que la expresión ‘yo’ es semánticamente sensible al contexto. Dado que –según Cappelen y Lepore– todos los indexicales obvios (i.e. ‘yo’, tú’, ‘eso’, ‘esto’, ‘aquello’, ‘aquí’, ‘allá’, ‘hoy’, ‘ayer’, etc.) y sólo ellos bloquean (hacen falsos) los reportes desentrecomilladores inter-contextuales indirectos, los autores concluyen que sólo ellos son semánticamente sensibles al contexto. Como el Contextualismo sostiene que los indexicales obvios no son las únicas expresiones semánticamente sensibles al contexto, el Contextualismo es falso.

Test 2: Las expresiones sensibles al contexto tienden a bloquear las descripciones colectivas.

Por ejemplo, supongamos que sabemos que la oración ‘Vanessa partió ayer’ es verdadera en un contexto C y que la oración ‘Álvaro partió ayer’ es verdadera en un contexto C*. Dado que de esto no se sigue que haya un contexto C** en el que la descripción colectiva ‘Vanessa y Álvaro partieron ayer’ sea verdadera, podemos concluir que ‘ayer’ es semánticamente sensible al contexto. Según Cappelen y Lepore, todos los indexicales obvios y sólo ellos tienden a bloquear (hacer falsas) las descripciones colectivas. Puesto que el Contextualismo sostiene que los indexicales obvios no agotan el conjunto de expresiones semánticamente sensibles al contexto, el Contextualismo es falso.

Test 3: Las expresiones sensibles al contexto admiten argumentos de real variación contextual (ARVC).

Los Argumentos de Real Variación Contextual (ARVC) funcionan así. Empecemos por distinguir entre dos tipos de contextos: el Contexto de Narración (Storytelling Context) y el Contexto Meta (Target Context). El Contexto de Narración es el contexto en el que uno imagina o narra diferentes usos de un término e a fin de generar intuiciones sobre su sensibilidad contextual. El Contexto Meta es el contexto imaginado o descrito en el que se usa e. Según este test, si e es sensible al contexto, debería ser posible el usar en el Contexto de Narración una oración S que contenga a e para expresar una proposición verdadera y, al mismo tiempo, mencionar S en el Contexto de Narración para describir una emisión falsa de S en el Contexto Meta. Por ejemplo, el siguiente sería un ARVC para la expresión ‘hoy’:

¡Joshua nunca sabe qué día es! Hace dos días me dijo ‘Hoy es 5 de enero de 2009’. Sin embargo, hoy es 5 de enero de 2009.

En este caso, el Contexto de Narración sería el 5 de enero de 2009, mientras que el Contexto Meta sería el 3 de enero de 2009. Puesto que el ARVC descrito es perfectamente legítimo, podemos concluir que ‘hoy’ es semánticamente sensible al contexto. Según Cappelen y Lepore, sólo se pueden construir ARVCs para los indexicales obvios. Como el Contextualismo sostiene que los indexicales obvios no son las únicas expresiones semánticamente sensibles al contexto, el Contextualismo es falso.

John Hawthorne ha argumentado que estos tests no logran su cometido. A continuación presento algunos problemas que Hawthorne formula en contra de ellos.

Contra el Test 1: Intuitivamente, el término ‘cercano’ es sensible al contexto. Sin embargo, si el Test 1 fuese correcto, esta expresión debería ser contextualmente insensible. Por ejemplo, supongamos que yo estoy en Lima y Sergio en Buenos Aires. Supongamos que estamos conversando por teléfono y Sergio me dice ‘Un restaurante cercano sirve un excelente asado’. Más tarde, me encuentro con Silvia y me pregunta si sé algo sobre Sergio. Yo le cuento sobre las aventuras de Sergio en Buenos Aires y le digo ‘Sergio dijo que un restaurante cercano sirve un excelente asado’. Dado que es obvio en el contexto de nuestra conversación que Sergio está en Buenos Aires y no en Lima, mi reporte desentrecomillador inter-contextual indirecto es intuitivamente verdadero. Pero si esto es así –de acuerdo con Cappelen y Lepore– ‘cercano’ no es sensible al contexto, lo cual va en contra de nuestras intuiciones.

Contra el Test 2: Intuitivamente, las expresiones ‘mi/tu/su derecha’ son sensibles al contexto. No obstante, ciertas oraciones que incluyen estas expresiones no pasan el Test 2. Por lo tanto, si Cappelen y Lepore estuvieran en lo correcto, ‘mi/tu/su derecha’ deberían ser contextualmente insensibles. Por ejemplo, supongamos que Silvia y yo estamos conduciendo nuestros respectivos automóviles el uno hacia el otro. Supongamos que llegada cierta distancia entre nuestros autos nos percatamos de la inminente colisión y tanto Silvia como yo giramos cada uno hacia su derecha, evitando así el impacto. En dicho contexto, las oraciones ‘Silvia giró hacia su derecha’ y ‘Eduardo giró hacia su derecha’ serían verdaderas. Sin embargo –contra las predicciones del Test 2 la descripción colectiva ‘Silvia y Eduardo giraron hacia su derecha’ es intuitivamente verdadera.

Contra el Test 3: De acuerdo a Cappelen y Lepore, la expresión ‘estar listo’ no es semánticamente sensible al contexto. De ser así, no debería ser posible formular un ARVC para esta expresión. Sin embargo, es perfectamente posible formular un ARVC para ‘estar listo’. Por ejemplo:

El día del temido examen de cálculo ha llegado. Joshua está listo. Se la ha pasado estudiando todo el verano, privándose de las actividades propias de las vacaciones. Lucho, quien se ha ofrecido a llevarlo al examen en su auto, lo llama por teléfono y le dice ‘Estoy saliendo hacia tu casa en estos momentos. ¿Estás listo?’ Joshua, que todavía está tomando el desayuno, le miente ‘¡Estoy listo!’.

Dado que podemos construir un ARVC para ‘estar listo’, si esta expresión no es sensible al contexto, el Test 3 es incorrecto.

Tal parece, pues, que los tests que Cappelen y Lepore proponen no cumplen el rol para el que ellos los diseñaron. A pesar de que parecieran funcionar bien con los indexicales puros (o, en su terminología, los indexicales obvios), no sucede lo mismo con ciertos términos que uno tendería intuitivamente a catalogar como sensibles al contexto. Si bien esto no muestra que los tests son completamente inadecuados, sí muestra que no son concluyentes. La razón por la que creo que no son concluyentes es que los tests presuponen una tesis falsa: Los hablantes competentes tienen intuiciones semánticas claras y confiables sobre la sensibilidad contextual de las expresiones que usan. Esta asunción es particularmente evidente en las premisas (P1)-(P3) del argumento con el que inicio este post. Si bien una teoría semántica debería ofrecer una explicación rigurosa y clara de ciertas intuiciones que los hablantes competentes tienen sobre el significado de las expresiones que usan, no es parte de la empresa semántica suponer que los hablantes competentes tienen intuiciones claras y confiables sobre el contenido semántico de las expresiones que usan. En particular, un hablante competente del castellano por el solo hecho de ser competente con el castellano, no tiene por qué tener intuiciones semánticas claras y confiables sobre la sensibilidad contextual de las expresiones que usa. La semántica es una empresa altamente teórica y las discusiones en torno a ella requieren un grado significativo de reflexión y un manejo razonable de ciertas herramientas conceptuales y técnicas que no están al alcance de todo hablante competente.

Diciembre 8, 2008

Semántica Insensible: La Inestabilidad de los Argumentos de Incompleción

Luego de una larga pausa obligada por la apretada agenda académica, retomo la discusión sobre el libro Insensitive Semantics. En el post anterior presenté la estrategia argumentativa que emplean Cappelen y Lepore para refutar tanto el Contextualismo Radical como el Contextualismo Moderado. La idea de los autores es que una vez refutadas estas posturas semánticas, quedaría en pie sólo su teoría semántica predilecta: el Minimalismo Semántico. Como señalé en el post del 9 de Octubre, este argumento por eliminación me parece incorrecto. En todo caso, en este post quiero concentrarme en una de las objeciones que los autores ofrecen en contra del Contextualismo Moderado: la que ellos llaman “la inestabilidad del argumento de incompleción”.

Comencemos, pues, por revisar el argumento de incompleción. Considera las siguientes oraciones:

(1) María está lista.

(2) María está lista para su examen de cálculo.

Según el contextualista moderado, hay una asimetría fundamental entre lo que dicen emisiones de (1) y lo que dicen emisiones de (2): mientras que lo que dicen emisiones de (1) depende fuertemente del contexto de uso, lo que dicen emisiones de (2) no presenta el mismo grado de dependencia. En otras palabras, mientras que no tiene sentido preguntarse por lo que dice (1) fuera del contexto de uso, es perfectamente inteligible hacerse esa pregunta en relación a (2). Dado que tanto (1) como (2) son oraciones sintácticamente bien formadas –razona el contextualista moderado– la diferencia tiene que darse a nivel semántico. En efecto, compara las siguientes oraciones:

(1*) ‘María está lista’ expresa la proposición de que María está lista y es verdadera si y sólo si María está lista.

(2*) ‘María está lista para su examen de cálculo’ expresa la proposición de que María está lista para su examen de cálculo y es verdadera si y sólo si María está lista para su examen de cálculo.

Mientras que (2*) determina las condiciones de verdad de (2), (1*) no hace lo propio con respecto a (1). Según el contextualista moderado, la razón de esto es obvia: no hay tal cosa como la proposición de que María está lista simpliciter. Así, el contextualista moderado concluye que mientras que el contenido semántico de la oración (2) es una proposición, el contenido semántico de (1) es una entidad sub-proposicional (i.e. una forma lógica incompleta o un esqueleto semántico o un esquema proposicional, etc.). Puesto de otra manera, el contextualista moderado concluye que mientras que la oración (2) es semánticamente completa, la oración (1) es semánticamente incompleta o, lo que es lo mismo, semánticamente sensible al contexto.

La objeción que Cappelen y Lepore formulan en contra de este razonamiento es básicamente la siguiente. Ellos sostienen que si el argumento de incompleción fuese correcto, entonces nos veríamos racionalmente obligados a sostener que virtualmente todas las oraciones del lenguaje natural expresan contenidos sub-proposicionales, i.e. que virtualmente todas las oraciones del lenguaje natural son semánticamente sensibles al contexto. Sin embargo, este resultado es claramente inaceptable (ver post anterior).

La pregunta clave para los autores es: ¿Qué principio justifica el que (1) y no (2) sea semánticamente incompleta? La respuesta inmediata para Cappelen y Lepore es “ninguno”. Cappelen y Lepore creen que lo que lleva al contextualista moderado a sostener la tesis de que (1) es semánticamente incompleta, es que (1*) no responde a la pregunta ‘¿Para qué está lista María?’. Sin embargo –continúa la objeción– nada nos impide plantear preguntas similares con respecto a (2*): dado que hay un número indeterminado de formas en las que María podría estar lista para su examen de cálculo, el contextualista moderado debería concluir que (2*) tampoco determina las condiciones de verdad de (2) y que, por lo tanto, (2) es también semánticamente incompleta o semánticamente sensible al contexto. Puesto que este mismo razonamiento es, en principio, aplicable a virtualmente todas las oraciones del lenguaje natural, Cappelen y Lepore concluyen que el argumento de incompleción (i.e. la tesis de que ciertas oraciones declarativas sin indexicales expresan contenidos sub-proposicionales) es inestable, i.e. nos lleva inexorablemente al Contextualismo Radical.

Creo que la objeción de Cappelen y Lepore es fallida por varias razones. La más clara es la siguiente: los autores asumen que la pregunta ‘¿Para qué está lista María?’ formulada en relación a (1) es semánticamente tan relevante como preguntas tales como ‘¿Qué tan lista está María para su examen de cálculo?’, ‘¿Está lista para su examen de cálculo porque ha estudiado lo suficiente?’, ‘¿Está lista porque ya está en el lugar del examen?’, ‘¿Está lista psicológicamente para su examen de cálculo?’, etc. formuladas en relación a (2). Basados en la asunción de que siempre podemos continuar haciendo preguntas de este tipo antes de establecer el valor de verdad de una oración cualquiera, los autores concluyen que permitir que ciertas oraciones expresen contenidos sub-proposicionales es abrirle las puertas al Contextualismo Radical.

Es cierto que uno puede seguir haciendo preguntas de este tipo en relación a oraciones tales como (2) que uno no consideraría semánticamente sensibles al contexto. Sin embargo, creo que estas preguntas no son relevantes desde un punto de vista semántico. La razón por la cual la pregunta ‘¿Para qué está lista María?’ formulada en relación a (1) es semánticamente relevante y no la pregunta ‘¿Qué tan lista está María para su examen de cálculo?’ formulada en relación a (1) o (2), es que la relación de estar listo es diádica; se aplica típicamente a pares de objetos o individuos y eventos en general. No es gratuito, pues, que ante una emisión de (1), un hablante competente que no sepa nada sobre el contexto de uso se pregunte inmediatamente ¿para qué está lista María? y no sienta la misma necesidad de hacerse las otras preguntas mencionadas. Si esto es así, entonces no veo por qué sostener que (1) es semánticamente incompleta o semánticamente sensible al contexto implique sostener que (2) también lo sea. De otro lado, si bien es cierto que hasta el momento no se ha formulado un principio que distinga claramente entre oraciones semánticamente completas y oraciones semánticamente incompletas, no se sigue de esto que tal diferencia no exista o no sea importante. En todo caso, el que haya o no un principio tal es todavía una pregunta abierta para la semántica.

Octubre 18, 2008

Semántica Insensible: Contextualismo Radical y Contextualismo Moderado

El blanco principal de las críticas de Cappelen y Lepore es el Contextualismo Radical (CR). De acuerdo a los autores, CR es la conjunción de las siguientes tesis:

(CR1) Ninguna oración del lenguaje natural expresa semánticamente una proposición.

(CR2) Toda oración del lenguaje natural expresa semánticamente sólo un contenido sub-proposicional (por ejemplo, una forma lógica incompleta, un esqueleto semántico, un esquema proposicional, etc.).

(CR3) Sólo una emisión (utterance) de una oración del lenguaje natural puede expresar semánticamente una proposición y puede tener condiciones de verdad.

CR es insostenible por varias razones. Entre las más obvias está la falsedad de (CR2). Considera las siguientes oraciones:

(1) Mario Vargas Llosa es Mario Vargas Llosa.

(2) Saul Kripke es un ser pensante y no es un ser pensante.

Si (CR2) fuera verdadera, (1) y (2) serían semánticamente incompletas. Si (1) y (2) fueran semánticamente incompletas, no tendrían condiciones de verdad. Sin embargo, (1) es necesariamente verdadera y (2) es necesariamente falsa. Por lo tanto, (CR2) no es verdadera. Si (CR2) no es verdadera, entonces la conjunción de (CR1), (CR2) y (CR3) no es verdadera. Dado que CR es la conjunción de dichas tesis, CR no es verdadero.

No es sorprendente, pues, que (casi) nadie defienda CR. Cabe entonces preguntarse ¿Por qué Cappelen y Lepore dedican tantos capítulos a refutar CR? La sorprendente respuesta es más o menos la siguiente: “Si bien (casi) nadie defiende CR, varios filósofos defienden una versión moderada del Contextualismo. No obstante, si dicho Contextualismo Moderado fuera verdadero, entonces CR tendría que ser verdadero. Como CR es falso, el Contextualismo Moderado también es falso.” Pero, ¿qué entienden Cappelen y Lepore por ‘Contextualismo Moderado’? Según los autores, el Contextualismo Moderado (CM) puede ser caracterizado como la conjunción de las siguientes tesis:

(CM1) Las expresiones del Conjunto Básico [ver post anterior] no agotan las fuentes de la sensibilidad contextual semántica.

(CM2) No todas las oraciones del lenguaje natural expresan semánticamente proposiciones o tienen condiciones de verdad. Algunas oraciones expresan semánticamente un contenido sub-proposicional (por ejemplo, una forma lógica incompleta, un esqueleto semántico, un esquema proposicional, etc.).

(CM3) Sólo las emisiones (utterances) de aquellas oraciones semánticamente incompletas expresan semánticamente una proposición y tienen condiciones de verdad.

Cappelen y Lepore sostienen que existen dos tipos de argumentos en favor de CM: (i) argumentos que cambian el contexto (context shifting arguments) y (ii) argumentos de incompleción (incompleteness arguments). Sin embargo, los autores sostienen que ambos tipos de argumentos son inestables, es decir, si dichos argumentos determinan si una expresión cualquiera del lenguaje natural es semánticamente sensible al contexto, entonces deberíamos inferir que toda expresión del lenguaje natural es semánticamente sensible al contexto. Dado que aceptar esto último sería aceptar CR, los autores concluyen que el Contextualismo Moderado lleva inexorablemente al Contextualismo Radical.

Este paso del Contextualismo Moderado al Contextualismo Radical es fundamental en el argumento general del libro. De estar en lo correcto, Cappelen y Lepore matarían dos pájaros de un tiro y puesto que -según ellos- sólo son tres las posibles teorías semánticas entre las que uno puede elegir, la teoría que ellos defienden sería la única opción viable. [En el post anterior sostengo que esta afirmación es falsa].

En el próximo post estaré revisando estos argumentos.

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