Una de las objeciones centrales de Insensitive Semantics en contra del Contextualismo es que éste es empíricamente inadecuado. La objeción puede ser reconstruida de la siguiente manera:
(P1) Una expresión lingüística e es semánticamente sensible al contexto sólo si los hablantes competentes tienen ciertas intuiciones sobre las oraciones que contienen a e.
(P2) Si una teoría semántica T incluye entre las expresiones semánticamente sensibles al contexto a una expresión e’ acerca de la cual los hablantes competentes no tienen las intuiciones en cuestión, T es empíricamente inadecuada.
(P3) Tanto el Contextualismo Radical como el Moderado incluyen en el conjunto de expresiones lingüísticas semánticamente sensibles al contexto una serie de expresiones sobre las cuales los hablantes competentes no tienen las intuiciones relevantes.
(C) Tanto el Contextualismo Radical como el Moderado son empíricamente inadecuados.
Pero, ¿cuáles son las intuiciones a las que Cappelen y Lepore se refieren? Las intuiciones en cuestión tienen que ver con los resultados de tres tests que los autores diseñan. Según ellos, toda expresión genuinamente sensible al contexto debería pasar dichos tests y todo hablante competente debería estar de acuerdo con el resultado de los mismos. A decir de Cappelen y Lepore, el resultado de este ejercicio es el siguiente: todas las expresiones que el Minimalismo Semántico (la teoría que Cappelen y Lepore defienden) cataloga como semánticamente sensibles al contexto pasan los tres tests. En contraste, las expresiones que el Contextualismo añade a la lista de dichas expresiones no pasan los mismos.
Muy brevemente, los tests son los siguientes:
Test 1: Las expresiones sensibles al contexto tienden a bloquear los reportes desentrecomilladores inter-contextuales indirectos.
Por ejemplo, supongamos que yo emito la siguiente oración: ‘Yo estoy escribiendo este post.’ Si tú reportaras mi emisión diciendo ‘Eduardo dice que yo estoy escribiendo este post’, lo que dirías sería falso. En otras palabras, si tu reporte fuera desentrecomillador inter-contextual indirecto, tu reporte sería falso. En general, puesto que ninguna oración S que contiene ‘yo’ puede ser correctamente reportada por un hablante que no sea el emisor original de S sin cambiar el pronombre personal ‘yo’, esto pondría en evidencia que la expresión ‘yo’ es semánticamente sensible al contexto. Dado que –según Cappelen y Lepore– todos los indexicales obvios (i.e. ‘yo’, tú’, ‘eso’, ‘esto’, ‘aquello’, ‘aquí’, ‘allá’, ‘hoy’, ‘ayer’, etc.) y sólo ellos bloquean (hacen falsos) los reportes desentrecomilladores inter-contextuales indirectos, los autores concluyen que sólo ellos son semánticamente sensibles al contexto. Como el Contextualismo sostiene que los indexicales obvios no son las únicas expresiones semánticamente sensibles al contexto, el Contextualismo es falso.
Test 2: Las expresiones sensibles al contexto tienden a bloquear las descripciones colectivas.
Por ejemplo, supongamos que sabemos que la oración ‘Vanessa partió ayer’ es verdadera en un contexto C y que la oración ‘Álvaro partió ayer’ es verdadera en un contexto C*. Dado que de esto no se sigue que haya un contexto C** en el que la descripción colectiva ‘Vanessa y Álvaro partieron ayer’ sea verdadera, podemos concluir que ‘ayer’ es semánticamente sensible al contexto. Según Cappelen y Lepore, todos los indexicales obvios y sólo ellos tienden a bloquear (hacer falsas) las descripciones colectivas. Puesto que el Contextualismo sostiene que los indexicales obvios no agotan el conjunto de expresiones semánticamente sensibles al contexto, el Contextualismo es falso.
Test 3: Las expresiones sensibles al contexto admiten argumentos de real variación contextual (ARVC).
Los Argumentos de Real Variación Contextual (ARVC) funcionan así. Empecemos por distinguir entre dos tipos de contextos: el Contexto de Narración (Storytelling Context) y el Contexto Meta (Target Context). El Contexto de Narración es el contexto en el que uno imagina o narra diferentes usos de un término e a fin de generar intuiciones sobre su sensibilidad contextual. El Contexto Meta es el contexto imaginado o descrito en el que se usa e. Según este test, si e es sensible al contexto, debería ser posible el usar en el Contexto de Narración una oración S que contenga a e para expresar una proposición verdadera y, al mismo tiempo, mencionar S en el Contexto de Narración para describir una emisión falsa de S en el Contexto Meta. Por ejemplo, el siguiente sería un ARVC para la expresión ‘hoy’:
¡Joshua nunca sabe qué día es! Hace dos días me dijo ‘Hoy es 5 de enero de 2009’. Sin embargo, hoy es 5 de enero de 2009.
En este caso, el Contexto de Narración sería el 5 de enero de 2009, mientras que el Contexto Meta sería el 3 de enero de 2009. Puesto que el ARVC descrito es perfectamente legítimo, podemos concluir que ‘hoy’ es semánticamente sensible al contexto. Según Cappelen y Lepore, sólo se pueden construir ARVCs para los indexicales obvios. Como el Contextualismo sostiene que los indexicales obvios no son las únicas expresiones semánticamente sensibles al contexto, el Contextualismo es falso.
John Hawthorne ha argumentado que estos tests no logran su cometido. A continuación presento algunos problemas que Hawthorne formula en contra de ellos.
Contra el Test 1: Intuitivamente, el término ‘cercano’ es sensible al contexto. Sin embargo, si el Test 1 fuese correcto, esta expresión debería ser contextualmente insensible. Por ejemplo, supongamos que yo estoy en Lima y Sergio en Buenos Aires. Supongamos que estamos conversando por teléfono y Sergio me dice ‘Un restaurante cercano sirve un excelente asado’. Más tarde, me encuentro con Silvia y me pregunta si sé algo sobre Sergio. Yo le cuento sobre las aventuras de Sergio en Buenos Aires y le digo ‘Sergio dijo que un restaurante cercano sirve un excelente asado’. Dado que es obvio en el contexto de nuestra conversación que Sergio está en Buenos Aires y no en Lima, mi reporte desentrecomillador inter-contextual indirecto es intuitivamente verdadero. Pero si esto es así –de acuerdo con Cappelen y Lepore– ‘cercano’ no es sensible al contexto, lo cual va en contra de nuestras intuiciones.
Contra el Test 2: Intuitivamente, las expresiones ‘mi/tu/su derecha’ son sensibles al contexto. No obstante, ciertas oraciones que incluyen estas expresiones no pasan el Test 2. Por lo tanto, si Cappelen y Lepore estuvieran en lo correcto, ‘mi/tu/su derecha’ deberían ser contextualmente insensibles. Por ejemplo, supongamos que Silvia y yo estamos conduciendo nuestros respectivos automóviles el uno hacia el otro. Supongamos que llegada cierta distancia entre nuestros autos nos percatamos de la inminente colisión y tanto Silvia como yo giramos cada uno hacia su derecha, evitando así el impacto. En dicho contexto, las oraciones ‘Silvia giró hacia su derecha’ y ‘Eduardo giró hacia su derecha’ serían verdaderas. Sin embargo –contra las predicciones del Test 2– la descripción colectiva ‘Silvia y Eduardo giraron hacia su derecha’ es intuitivamente verdadera.
Contra el Test 3: De acuerdo a Cappelen y Lepore, la expresión ‘estar listo’ no es semánticamente sensible al contexto. De ser así, no debería ser posible formular un ARVC para esta expresión. Sin embargo, es perfectamente posible formular un ARVC para ‘estar listo’. Por ejemplo:
El día del temido examen de cálculo ha llegado. Joshua está listo. Se la ha pasado estudiando todo el verano, privándose de las actividades propias de las vacaciones. Lucho, quien se ha ofrecido a llevarlo al examen en su auto, lo llama por teléfono y le dice ‘Estoy saliendo hacia tu casa en estos momentos. ¿Estás listo?’ Joshua, que todavía está tomando el desayuno, le miente ‘¡Estoy listo!’.
Dado que podemos construir un ARVC para ‘estar listo’, si esta expresión no es sensible al contexto, el Test 3 es incorrecto.
Tal parece, pues, que los tests que Cappelen y Lepore proponen no cumplen el rol para el que ellos los diseñaron. A pesar de que parecieran funcionar bien con los indexicales puros (o, en su terminología, los indexicales obvios), no sucede lo mismo con ciertos términos que uno tendería intuitivamente a catalogar como sensibles al contexto. Si bien esto no muestra que los tests son completamente inadecuados, sí muestra que no son concluyentes. La razón por la que creo que no son concluyentes es que los tests presuponen una tesis falsa: Los hablantes competentes tienen intuiciones semánticas claras y confiables sobre la sensibilidad contextual de las expresiones que usan. Esta asunción es particularmente evidente en las premisas (P1)-(P3) del argumento con el que inicio este post. Si bien una teoría semántica debería ofrecer una explicación rigurosa y clara de ciertas intuiciones que los hablantes competentes tienen sobre el significado de las expresiones que usan, no es parte de la empresa semántica suponer que los hablantes competentes tienen intuiciones claras y confiables sobre el contenido semántico de las expresiones que usan. En particular, un hablante competente del castellano por el solo hecho de ser competente con el castellano, no tiene por qué tener intuiciones semánticas claras y confiables sobre la sensibilidad contextual de las expresiones que usa. La semántica es una empresa altamente teórica y las discusiones en torno a ella requieren un grado significativo de reflexión y un manejo razonable de ciertas herramientas conceptuales y técnicas que no están al alcance de todo hablante competente.

Señor Eduardo Villanueva:
Felicitaciones por este artículo y por su blog en general. Queríamos comunicarle que lo hemos agregado al blogroll de Intercambio Filosófico (IF). Le sugerimos que mantenga actualizada su bitácora, con nuevos posts. Esto provocaría que, cada vez que realice esto, automáticamente encabece dicho blogroll.
Aportes como el suyo son necesarios para el desarrollo de la actividad filosófica en el Perú. Siga adelante.
Atentamente
FRANCISCO RAMOS – Moderador de IF
PD: El email de IF es intercambiofilosofico@gmail.com.
Comment por Intercambio Filosófico — Enero 9, 2009 @ 8:00 am |
Muchas gracias por la consideración, Francisco.
Comment por Eduardo Villanueva Chigne — Enero 9, 2009 @ 10:29 am |