Contenido y Carácter

Octubre 18, 2008

Semántica Insensible: Contextualismo Radical y Contextualismo Moderado

El blanco principal de las críticas de Cappelen y Lepore es el Contextualismo Radical (CR). De acuerdo a los autores, CR es la conjunción de las siguientes tesis:

(CR1) Ninguna oración del lenguaje natural expresa semánticamente una proposición.

(CR2) Toda oración del lenguaje natural expresa semánticamente sólo un contenido sub-proposicional (por ejemplo, una forma lógica incompleta, un esqueleto semántico, un esquema proposicional, etc.).

(CR3) Sólo una emisión (utterance) de una oración del lenguaje natural puede expresar semánticamente una proposición y puede tener condiciones de verdad.

CR es insostenible por varias razones. Entre las más obvias está la falsedad de (CR2). Considera las siguientes oraciones:

(1) Mario Vargas Llosa es Mario Vargas Llosa.

(2) Saul Kripke es un ser pensante y no es un ser pensante.

Si (CR2) fuera verdadera, (1) y (2) serían semánticamente incompletas. Si (1) y (2) fueran semánticamente incompletas, no tendrían condiciones de verdad. Sin embargo, (1) es necesariamente verdadera y (2) es necesariamente falsa. Por lo tanto, (CR2) no es verdadera. Si (CR2) no es verdadera, entonces la conjunción de (CR1), (CR2) y (CR3) no es verdadera. Dado que CR es la conjunción de dichas tesis, CR no es verdadero.

No es sorprendente, pues, que (casi) nadie defienda CR. Cabe entonces preguntarse ¿Por qué Cappelen y Lepore dedican tantos capítulos a refutar CR? La sorprendente respuesta es más o menos la siguiente: “Si bien (casi) nadie defiende CR, varios filósofos defienden una versión moderada del Contextualismo. No obstante, si dicho Contextualismo Moderado fuera verdadero, entonces CR tendría que ser verdadero. Como CR es falso, el Contextualismo Moderado también es falso.” Pero, ¿qué entienden Cappelen y Lepore por ‘Contextualismo Moderado’? Según los autores, el Contextualismo Moderado (CM) puede ser caracterizado como la conjunción de las siguientes tesis:

(CM1) Las expresiones del Conjunto Básico [ver post anterior] no agotan las fuentes de la sensibilidad contextual semántica.

(CM2) No todas las oraciones del lenguaje natural expresan semánticamente proposiciones o tienen condiciones de verdad. Algunas oraciones expresan semánticamente un contenido sub-proposicional (por ejemplo, una forma lógica incompleta, un esqueleto semántico, un esquema proposicional, etc.).

(CM3) Sólo las emisiones (utterances) de aquellas oraciones semánticamente incompletas expresan semánticamente una proposición y tienen condiciones de verdad.

Cappelen y Lepore sostienen que existen dos tipos de argumentos en favor de CM: (i) argumentos que cambian el contexto (context shifting arguments) y (ii) argumentos de incompleción (incompleteness arguments). Sin embargo, los autores sostienen que ambos tipos de argumentos son inestables, es decir, si dichos argumentos determinan si una expresión cualquiera del lenguaje natural es semánticamente sensible al contexto, entonces deberíamos inferir que toda expresión del lenguaje natural es semánticamente sensible al contexto. Dado que aceptar esto último sería aceptar CR, los autores concluyen que el Contextualismo Moderado lleva inexorablemente al Contextualismo Radical.

Este paso del Contextualismo Moderado al Contextualismo Radical es fundamental en el argumento general del libro. De estar en lo correcto, Cappelen y Lepore matarían dos pájaros de un tiro y puesto que -según ellos- sólo son tres las posibles teorías semánticas entre las que uno puede elegir, la teoría que ellos defienden sería la única opción viable. [En el post anterior sostengo que esta afirmación es falsa].

En el próximo post estaré revisando estos argumentos.

Octubre 9, 2008

Semántica Insensible: El Argumento General

Luego de leer los dos primeros capítulos de Insensitive Semantics y de darle una mirada general al libro, me parece que éste es el argumento general del mismo:

(P1) Hay sólo tres categorías a las que una teoría semántica puede pertenecer: (1) el Contextualismo Radical, (2) el Contextualismo Moderado y (3) el Minimalismo Semántico.

(P2) El Contextualismo Moderado implica al Contextualismo Radical.

(P3) El Contextualismo Radical es falso.

(C1) El Contextualismo Moderado es falso.

(P4) La mejor explicación de los fenómenos lingüísticos que tanto el Contextualismo Radical como el Contextualismo Moderado no pueden explicar es dada por el Minimalismo Semántico junto con el Pluralismo de los Actos de Habla.

(P5) Es razonable creer que las teorías que ofrecen la mejor explicación de estos fenómenos lingüísticos son verdaderas.

(C2) Es razonable creer que el Minimalismo Semántico junto con el Pluralismo de los Actos de Habla son verdaderos.

¿Por qué los autores creerían que (P1) es verdadera? [La hipótesis de que Cappelen y Lepore creen que (P1) es verdadera se ve reforzada por el hecho de que su primer argumento en favor del Minimalismo Semántico es un argumento por eliminación. Ver p. 151]. Al parecer, el razonamiento sería el siguiente: Definamos ‘Conjunto Básico’ como el conjunto de las expresiones del lenguaje natural que son indiscutiblemente sensibles al contexto. El Conjunto Básico será pues el conjunto de los indexicales obvios (‘yo’, tú’, ‘eso’, ‘esto’, ‘aquello’, ‘aquí’, ‘allá’, ‘hoy’, ‘ayer’, etc.). Una vez definido el Conjunto Básico, son sólo tres las posibles posturas que uno puede tomar: (a) Las únicas expresiones del lenguaje natural sensibles al contexto son aquellas que constituyen el Conjunto Básico, (b) El Conjunto Básico es un subconjunto propio del conjunto de expresiones del lenguaje natural que son sensibles al contexto, (c) El conjunto de expresiones del lenguaje natural que son sensibles al contexto es el conjunto de todas las expresiones del lenguaje natural. La alternativa (a) es defendida por el Minimalismo Semántico, la alternativa (b) es defendida por el Contextualismo Moderado y la alternativa (c) es defendida por el Contextualismo Radical. Dado que estas alternativas son exhaustivas, (P1) es verdadera.

El problema que tengo con (P1) es el siguiente: el razonamiento descrito sería correcto sólo si las teorías semánticas en cuestión se limitaran a afirmar y defender las opciones (a), (b) o (c). Sin embargo, las teorías mencionadas no se limitan a esto. Esto es claro cuando los autores, por ejemplo, describen el Minimalismo Semántico. De acuerdo a Cappelen y Lepore, el Minimalismo Semántico es la teoría según la cual el contenido semántico de una oración S es (i) la proposición contextualmente invariable que todas las emisiones de S comparten y (ii) es la proposición que puede ser entendida y reportada correctamente por un hablante que ignora completamente el contexto en el que la emisión original de S tuvo lugar. Además, el Minimalismo Semántico sostiene que (iii) toda sensibilidad semántica al contexto es gramaticalmente activada.

A menos que (i), (ii) y (iii) se deriven lógicamente sólo de la opción (a) [‘Las únicas expresiones del lenguaje natural sensibles al contexto son aquellas que constituyen el Conjunto Básico’], (P1) es falsa. Entre las razones que tengo para creer que (i), (ii) y (iii) no se derivan lógicamente sólo de la opción (a) está la siguiente: la proposición de la que hablan tanto (i) como (ii) es una proposición completa, es decir, una proposición cuyas condiciones de verdad y cuyo valor de verdad son especificables independientemente de todo contexto de uso. Sin embargo, esta no es la única manera (y sospecho que tampoco la mejor manera) en la que uno puede aceptar y defender la alternativa (a). Uno podría sostener que ciertas oraciones del lenguaje natural expresan semánticamente proposiciones incompletas, es decir, proposiciones cuyas condiciones de verdad y cuyo valor de verdad no son especificables independientemente de todo contexto de uso. Por ejemplo, uno podría argumentar que la oración ‘Carla está lista’ expresa una proposición incompleta. Esto no implica sostener que la oración ‘Carla está lista’ es semánticamente sensible al contexto (contrariamente a la acusación de Cappelen y Lepore). Uno puede sostener que dicha oración es semánticamente insensible al contexto, es decir, que expresa la misma proposición incompleta en todos los contextos en los que puede ser enunciada. Según esta alternativa, la proposición incompleta en cuestión sería pragmáticamente completada de acuerdo con el contexto de uso.

En fin, estoy seguro de que estos temas serán relevantes más adelante en el libro.

Octubre 8, 2008

Semántica Insensible

Ya tengo en mis manos el libro de Cappelen y Lepore “Insensitive Semantics: A Defense Of Semantic Minimalism And Speech Act Pluralism”. El libro tiene por lo menos dos propósitos claros: (i) refutar toda forma de contextualismo semántico y (ii) defender tanto el minimalismo semántico como el pluralismo de los actos de habla (tal y como dice el título del libro). Muy brevemente, y sólo con el ánimo de dar una simple idea de lo que las mencionadas teorías proponen, el minimalismo semántico sostiene que las únicas expresiones del lenguaje natural cuyo contenido semántico (significado) depende del contexto en el que son enunciadas son los indexicales obvios, es decir, (a) los pronombres personales (‘yo’, tú’, ‘él’, ‘ella’, etc.), (b) los demostrativos (‘eso’, ‘esto’, ‘aquello’, etc.) y (c) adverbios tales como ‘aquí’, ‘allá’, ‘hoy’, ‘ayer’, etc. Fuera de ellas, no existe otra expresión semánticamente sensible al contexto.

A esta teoría (defendida por los autores) se oponen dos formas de contextualismo semántico: (a) el contextualismo radical y (b) el contextualismo moderado. De acuerdo al contextualismo radical, el contenido semántico (significado) de toda expresión del lenguaje natural varía de acuerdo con el contexto de su enunciación. De acuerdo al contextualismo moderado, el contenido semántico (significado) de algunas expresiones que no son miembros del conjunto de los indexicales obvios varía de acuerdo con el contexto de su enunciación. Entre estas expresiones semánticamente sensibles al contexto estarían: (a) adjetivos comparativos (‘alto’, ‘rico’, ‘urgente’, etc.), (b) cuantificadores (en expresiones tales como ‘todos los alumnos’, ‘ninguna persona’, ‘la patria’, etc.), (c) atribuciones de saber (‘Juan sabe que el banco atenderá hoy’), (d) atribuciones morales (‘bueno’, ‘malo’, ‘permisible’, etc.), (e) reportes del clima (‘Está lloviendo’), entre otras.

Dado que el contextualismo semántico está de moda en diversos círculos filosóficos y que no me resulta persuasivo (es más, me parece equivocado), el libro promete ser muy interesante. Así que mi plan es leerlo y escribir algunos comentarios sobre el mismo en el blog.

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